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Para las horas decisivas que vienen, decisiones audaces

Manuel Aguilar Mora

Los militantes de la Liga de Unidad Socialista (LUS), del Partido Obrero Socialista (POS) y los compañeros que se organizan alrededor de la revista La Gota hemos decidido juntar nuestros esfuerzos para editar el presente boletín. Nos proponemos la unificación de quehaceres de difusión revolucionaria cuya meta es la construcción de una sola organización de lucha socialista, feminista, medioambientalista e internacionalista.

Nuestra decisión es al mismo tiempo una tarea difícil y estimulante. Nos reunimos para iniciar un proceso en que confluiremos con nuestras experiencias distintas y orígenes diferentes ante la necesidad apremiante de construir un núcleo crítico que presente un programa de liberación nacional y emancipación social. Es esto lo que nos ha llevado a convencernos que es inevitable la unificación socialista y revolucionaria. No somos los únicos que piensan así. Existen otras organizaciones marxistas en México con las cuales compartimos, dentro de diferencias existentes, muchas más convergencias que nos permiten afirmar que cada vez más es posible la unidad de la izquierda socialista.

Por eso, nosotros nos atrevemos a dar el primer paso, sabiendo que pronto muchos otros más lo harán también y que juntos construiremos la organización revolucionaria de los trabajadores y trabajadoras y los demás sectores explotados y oprimidos de nuestro pueblo. Se trata de construir una herramienta que sea capaz de acompañarlos y orientarlos urgentemente en su lucha por salir de la actual crisis social y política a la que nos ha llevado la dominación de una clase burguesa arrogante y su estado y partidos represores, corrompidos y sometidos al imperialismo.

La lucha de clases ha pasado durante los últimos treinta años por pruebas históricas determinantes. Todas las señales indican que los próximos tiempos serán decisivos para el curso que tomen los combates de las masas populares por sus demandas. La impunidad total ante la corrupción (los escándalos constantes de las trapacerías multimillonarias de los funcionarios venales), el cinismo arrogante (las designaciones de “procuradores carnales”, el descaro de los fraudes y las compras de votos electorales), y la represión violenta (los 43 de Ayotzinapa, los 104,00 ejecutados y las decenas de miles de desparecidos, etc., etc.) son los rasgos que más definen el decadente régimen imperante. Esta orgía escalofriante de crimen y horror llegó a un punto culminante con el actual gobierno priista de Peña Nieto que está haciendo todo lo posible, ante una posible derrota de 2018, por conseguir la impunidad para los próximos años.

Todos los partidos “registrados” son participantes del bacanal de miles de millones de pesos que mana del INE y que han convertido a la democracia (burguesa) en México en un muladar de corrupción en el que la política se ha convertido simplemente en un mercadeo de botines. El PAN, el PRD y los demás partidos satélites han sido cómplices del gobierno priista de Peña Nieto y si ahora parecen oponerse es porque perciben que el desprestigio de éste es de tal magnitud que ya no garantiza ningún beneficio. El partido que encabeza López Obrador, Morena, es un proyecto que pretende impedir un desbordamiento revolucionario del descontento popular cada vez más profundo y generalizado. AMLO abiertamente proclama la conciliación y la unidad nacional con los asesinos y corruptos que hoy gobiernan desde Los Pinos y en las capitales de los estados.

La hora ha llegado para que los revolucionarios socialistas enarbolen muy en alto la lucha por la liberación nacional y la emancipación de los trabajadores. Nuestra elección es muy diferente a la de los conciliadores con la burguesía y sus partidos: elegimos las luchas de las manifestaciones en las calles de las ciudades, en las huelgas, en los sindicatos, con los estudiantes de las escuelas y universidades, en las miles de poblaciones de los valles y las sierras que organizan autodefensas contra los narcos y sus cómplices en todos los niveles del gobierno.

Estamos con los grupos que se oponen a la degradación del medio ambiente, con las mujeres que protestan contra los feminicidios y la opresión de género milenaria.

Los socialistas estamos con los que abogan por la libertad de opciones sexuales, contra la represión consustancial del sistema capitalista.

Con nuestra propuesta de unificación de los revolucionarios socialistas creemos que estamos aportando una contribución superior a la lucha por la transformación de México.

¡Viva la lucha por la liberación nacional!

¡Viva la lucha por la emancipación de los trabajadores!

¡Unidos venceremos!

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