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Ya sé que nadie me pregunta, pero lo voy a decir. ¿Qué opino sobre la huelga de los trabajadores de la Jornada? Algunas notas.

Hay que entender varias cosas. La Jornada es un periódico que se elabora por articulistas, gente que maneja las máquinas de impresión, los que hacen las maquetación, periodistas, etcétera etcétera… Aquí, los articulistas de pseudo izquierda, como Taibo II y el Fisgón, han tomado posiciones REACCIONARIAS al decir que se llame a una concentración de los lectores de La Jornada para romper con la huelga de los trabajadores, o sea, obligarlos a retomar sus puestos de trabajo pese a la explotación. Para decirlo con otras palabras. Estos articulistas baratos, quieren sustentar sus opiniones de “izquierda” bajo la explotación de otros. Según ellos luchan por causas justas, pero en realidad mantienen un orden y un modelo.

Ahora bien, es claro que La Jornada es un periódico clave para la vida política del país. Si bien, no es un periódico revolucionario, se caracteriza por cubrir movimientos de izquierda de los cuales es importantísimo tener información y que se divulguen. Gente como Paco Ignacio Taibo II o el “Fisgón” argumentan que la lucha de los trabajadores lo que va a hacer es que el periódico desaparezca, pero no hay mayor mentira que eso. Una huelga no hace desaparecer un periódico. Los trabajadores No quieren desaparecer a La Jornada, pues de eso viven. Una huelga fortalece a los trabajadores.

Una de las cosas que sí hace desaparecer a un periódico, es que su línea política deje de ser consecuente entre lo que dice y lo que hace. Como decir que se está del lado de los oprimidos pero oprimirlos más a conveniencia propia.

Debemos dejar claro que no existe esa batalla de la que hablan Taibo y el Fisgón, de entre lo digital y el papel. Es cierto que los periódicos hoy en día pierden ventas físicas, pero muchos han aprendido a adaptarse a las tecnologías. No son competencias, son HERRAMIENTAS. La Jornada, por ejemplo, quiere mantener la figura del periódico como tal dentro de las redes, sin considerar que la información corre de distinta manera y que se pueden elaborar planes mercadológicos para no quebrar. Lo que les falta es ACTUALIZARSE y tener como articulistas personas que representan los intereses de una clase que produce y son las noticias; no gente que los vea como animalitos de laboratorio sin permearse de las luchas (léase Taibo y el Fisgón entre muchos otros dentro de La Jornada).

Por otro lado, es claro que hay una ola neoliberal que quiere acabar con el sindicalismo en México y en el mundo. Conocemos estas estructuras clientelares en el país que por décadas hicieron que el partido oficial se mantuviera de pie, pero como todo modelo económico, cambia, y han tenido que adaptar estos modelos clientelares a la par de la desaparición de los sindicatos, que bien que mal, daban derechos a los trabajadores. Derechos que por cierto, los propios trabajadores ganaron por medio de sus luchas. Nunca les ha regalado nada.

Es entonces, que como resumen,y entendiendo que la huelga ya fue dictaminada como “ilegal” (ganaron los articulistas baratos/reaccionarios) la reflexión que debemos hacer es sobre la consecuencia del periódico a los movimientos sociales y de lucha de clases que tenemos en el país. Levantar la huelga de La Jornada es darle el triunfo al neoliberalismo. Los articulistas de ahí seguirán escribiendo sobre una base de trabajadores explotados. Prefieren eso antes que apoyar y de manera cooperativa actuar en conjunto contra las desigualdades. No cabe duda que su posición de clase es tan cómoda que niegan la lucha de clases. Son esos antagonismos los que hacen que un periódico como La Jornada pueda desaparecer.
Fin.

 

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