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El proyecto del oleoducto de la compañía Energy Transfer Partners despertó en estos últimos meses un movimiento de protesta creciente en el estado de Dakota del Norte.

La tribu Siux Standing Rock comenzó en abril de este año el bloqueo de la carretera que permitía el acceso de las excavadoras y la maquinaria para construir el oleoducto.

Las protestas comenzaron y se mantuvieron a pesar de las represiones.  El proyecto, responsabilidad de la empresa Energy Transfer Partners y que tiene un valor de 3 mil 800 millones de dólares,  busca trasladar hasta 470 barriles diarios de crudo de Dakota del Norte a refinerías en Illinois. Se encuentra construido ya en un 90 por ciento,  pero necesitaba de un tramo final por debajo del Lago Oahe (fuente de agua potable de la comunidad), formado por los remanentes del río Missouri, que afecta directamente a la tribu Standing Rock.

Si bien en noviembre el gobierno ordenó la paralización de las obras, se mantenía firme la amenaza del ejército para desalojar el bloqueo. El freno definitivo del gobierno federal se dio a conocer este domingo 3, unas horas después de que alrededor de 2 mil veteranos del Ejército estadounidense llegaran a los piquetes, para ofrecerse como “escudos humanos” de los manifestantes. Este lunes 4, vencía el plazo establecido por la compañía constructora para que los inconformes se retiraran del lugar.

Obama y Trump con la Energy Transfer Partners

El presidente, Barack Obama, pospuso la aprobación de los últimos permisos, que hubiesen permitido el inicio de las obras de construcción, a fin de estudiar cambios en el trazado y negociar con los líderes indígenas. Energy Transfer Partners ya anunció que va a interponer una revisión de la resolución. Por su lado el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, declaró la semana pasada a la agencia Reuters que respalda el oleoducto.

La enorme predisposición de lucha y defensa del ambiente en Dakota del Norte, son ejemplo en todo el mundo, alientan la lucha contra las Barrick, el fraking de las Chevron y todas las multinacionales que destruyen el planeta y la salud de los trabajadores.

(Fuentes; Reuters, El País, Vanguardia MX, SDnoticias)

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