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Por Alex González

Más de 4.300 trabajadores automotrices en el estado norteño de Tamaulipas, están en medio de negociaciones contractuales extendidas contra el fabricante de partes automotrices APTIV, antes conocido como Delphi Automotive. Los trabajadores de Ciudad Victoria, Tamaulipas se enfrentan no solo a una compañía corporativa despiadada, pero también a una dirección sindical que quiere imponer un contrato entreguista. Después de aplazar la fecha límite repetidamente, el sindicato ha dado una fecha del 8 de febrero para convocar una huelga.

APTIV es el fabricante de partes automotrices más grande del mundo y uno de los empleadores privados más grandes de México, con casi 67.000 empleados en cerca de 40 ciudades. El ex Delphi Automotive, basado en Troy, Michigan, se convirtió en dos compañías en diciembre del 2017, Delphi Technologies y APTIV. Delphi era la ex división de partes de General Motors y se separó de la anterior al final de los años 90 como parte de un impulso para bajar costos. Después, la compañía declaró la bancarrota e impuso concesiones masivas para su fuerza laboral estadounidense, las cuales fueron implementados con la ayuda del sindicato United Auto Workers.

En las actuales negociaciones contractuales, los trabajadores automotrices de dos maquiladoras en Ciudad Victoria, APTIV I y II, exigen un aumento de sueldo del 30 por ciento, de 140 a 182 pesos (casi US$10). Sin embargo, APTIV solo les está ofreciendo un aumento insultante del 3 por ciento—una cantidad minúscula que ni siquiera llega al costo de inflación el año pasado (6.7 por ciento) y es significativamente menos del 10 por ciento que los trabajadores recibieron en 2016.

Nombrando “conflictos sindicales” y un descenso en la producción, APTIV despidió a más de 700 trabajadores de las maquiladoras en Ciudad Victoria el año pasado. Este recorte de 14 por ciento de la fuerza laboral de las maquiladoras ha forzado a muchos trabajadores a hacerse cargo de más responsabilidades sin ser compensados. Mientras tanto, APTIV ha comenzado a contratar a más trabajadores y está utilizando las negociaciones contractuales para imponer lo que equivale a un recorte de sueldo.

Al no poder llegar a un acuerdo, los representantes de la compañía y el sindicato mayorista en las plantas APTIV I y II, el Sindicato Industrial de Trabajadores en Plantas Maquiladoras, se han estado reuniendo con la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje desde el comienzo del año.

Dolores Zúñiga Vázquez fue elegida líder sindical de ambas maquiladoras APTIV el marzo pasado al desbancar a Mercedes López Lozano, quien había sido ampliamente descreditada por sus vínculos con la dirección, la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM), y el corrupto Partido Revolucionario Institucional (PRI). Zúñiga Vázquez encabezó las negociaciones el año pasado.

En marzo del año pasado, 6.000 trabajadores en las maquiladoras APTIV declararon una huelga porque la compañía se rehusó a reconocer a Zúñiga Vázquez como su líder elegida. En una demostración de su fuerza, lo que comenzó como un paro de 3.000 trabajadores se expandió a una interrupción de trabajo masiva.

A pesar de la militancia demostrada de los trabajadores, el Sindicato Industrial de Trabajadores en Plantas Maquiladoras ha evitado repetidamente convocar una huelga, aun después de prometer que quitaría a los trabajadores de sus puestos si la compañía no otorgaba el aumento de sueldo exigido para el 19 de enero. Al retrasar la convocación a una huelga, el sindicato ha tenido más tiempo para tratar de evaporar el enojo de los trabajadores mientras que colaboran con la dirección para preparar una traición.

APTIV y la CTM han amenazado repetidamente con cerrar las maquiladoras si los trabajadores no se someten. Edmundo García Román, líder de un sindicato en Tamaulipas vinculado con la CTM, declaró recientemente: “Es probable que se vaya la maquiladora, debido a la estrategia equivocada de la señora Dolores, presionar de esa manera para obtener cuestiones que ocasionaron daños, paros, secuestros inclusive. Yo creo que ninguna empresa quiere ese tipo de liderazgos”.

Los trabajadores deben rechazar la mentira de que no hay dinero para mejorar sus condiciones de vida y de trabajo. APTIV declaró $256 millones de dólares de beneficios durante el último trimestre del año pasado, casi 9 por ciento más que el mismo periodo en 2016. El CEO de APTIV, Kevin Clark, ganó más de $10 millones de dólares el año pasado. Su salario casi se duplicó desde tan solo el 2012. Clark gana en un día casi lo que ganarían los trabajadores de APTIV si trabajaran los 365 días de año.

Para ser victoriosos en su lucha, los trabajadores de APTIV deben desarrollar una estrategia para batallar no solo con la compañía, sino contra el sabotaje de los sindicatos procapitalistas y nacionalistas. Dolores Zúñiga ya admitió que aceptaría un aumento del 15 por ciento para los trabajadores, pero aun una negociación “victoriosa” para un aumento de sueldo del 30 por ciento condenaría a los trabajadores y a sus familias a la pobreza. En la era de la producción globalizada, el sindicato inevitablemente accederá a hacer cumplir las condiciones laborales brutales de la compañía para convencerlos de que sus beneficios serán los más altos al usarlos como una policía laboral.

Los trabajadores automotrices tienen una fuerza social inmensa. México es el séptimo productor de automóviles más grande del mundo, con más de 81.000 trabajadores. Internacionalmente, la industria automotriz emplea a millones de trabajadores que están íntimamente conectados a lo largo de una cadena de producción que abarca diferentes nacionalidades, razas, géneros, y religiones.

En EE.UU, decenas de millones de trabajadores automotrices están concluyendo que los contratos entreguistas negociados por el corrupto United Auto Workers (UAW) deben ser declarados nulos e inválidos, mientras que en Romania, miles de trabajadores automotrices organizaron una huelga improvisada en diciembre contra un contrato que no hace nada para mejorar sus condiciones de vida. Esta semana, el sindicato IG Metall en Alemania desconvocó una huelga de cientos de miles de trabajadores y aceptó un contrato que reduce los salarios y prohíbe futuras huelgas. Los trabajadores automotrices a lo largo del mundo tienen los mismos enemigos. Es solo al unir su fuerza colectiva de manera internacional que los trabajadores automotrices pueden enfrentarse a estas corporaciones transnacionales para defender victoriosamente sus derechos sociales.

Invitamos a los trabajadores automotrices a que se subscriban al Boletín de Trabajadores Automotrices del World Socialist Web Site para coordinar sus luchas con sus hermanos y hermanas internacionalmente.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 8 de febrero de 2018)

Con información de World Socialist Web Site

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