Por primera vez en la historia se empleará la figura de “travesticidio” en un proceso legal por el asesinato de una mujer transgénero; se trata del caso de Diana Sacayán, una reconocida activista trans a nivel regional que fue asesinada a manos de dos hombres en razón de su identidad de género.

Gracias a la figura, la cual representa un precedente en este tipo de agresiones, el homicidio de Sacayán será considerado como un crimen de odio que resultó de la violencia de género.

Diana Sacayán fue asesinada en octubre de 2015 por dos hombres que la torturaron. El cuerpo de la mujer transgénero fue encontrado dos días después del siniestro atado de pies y manos; asimismo, la autopsia reveló que Diana presentaba 27 lesiones en el cuerpo producidas por una arma blanca que fue eliminada de la escena del crimen.

Gabriel David Marino, un joven de 25 años, es quien se encuentra enfrentando este histórico juicio acusado de los delitos de “homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado “por odio a la identidad de género, con alevosía y robo”.

Las investigaciones arrojaron que Marino tenía una constante comunicación con Sacayán, no sólo a través de redes sociales, Whatsapp y llamadas telefónicas, sino que el joven se había introducido en su círculo social inmediato, pues el hombre aseguró haber tenido encuentros sexuales con la víctima; además, los fiscales detallaron que Sacayán lo presentaba como su novio ante sus amigas.

La figura de travesticidio está fundada en el artículo 11 del Código Penal de Argentina, el cual permite considerar un homicidio como feminicidio. Los fiscales detallaron que el género de una persona debe tomarse en cuenta en función de su identidad de género, por lo que la categoría mujer incluye a las personas travestis, transexuales o transgénero que tienen una identidad femenina.

Por ello, los encargados del caso consideraron que el artículo del Código Penal también reconoce una forma específica del feminicidio que debe ser llamada “travesticidio/transfeminicidio”, la cual tiene por objetivo visibilizar la violencia específica a la que se enfrentan las mujeres transgénero.

La principal argumentación para utilizar esta figura es que el asesinato está caracterizado por un alto grado de violencia, pues los fiscales determinaron que existieron “signos de ensañamiento que exceden la mera intención de matar”. Finalmente, se determinó que el acusado poseía “prejuicios que albergaba hacia las personas travestis y homosexuales”.

Diana Sacayán era una reconocida activista a favor de las personas de la diversidad sexual y de género, específicamente a favor de las mujeres transgénero. Se desempeñaba como parte del equipo del Programa de Diversidad Sexual del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo; además era miembro de líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA), y dirigía la organización civil Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación.

Con información de Página 12 e Izquierda Diario. Imagen tomada de Política Judicial.

Compartir: