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Aclaraciones de los trabajadores del periódico La Jornada, organizados en el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Jornada (SITAJOR) sobre las críticas que han surgido a raíz de su más reciente lucha:

Ante la ola de ataques y descalificaciones que hemos recibido estos días, los trabajadores sindicalizados de La Jornada declaramos:

– Los trabajadores de La Jornada NO SOMOS DELINCUENTES, ni buscamos el cierre del periódico. Somos trabajadores que ejercimos nuestro derecho constitucional a la huelga para defender nuestro contrato colectivo, cuyas prestaciones ganadas a lo largo de 31 años fueron eliminadas desde enero de manera UNILATERAL E ILEGAL por la empresa Demos, Desarrollo de Medios, la cual publica La Jornada.

– Tampoco somos los responsables del quebranto económico de Demos, ni queremos su cierre, mucho menos estamos aliados con los enemigos externos del diario ni de la libertad de expresión, como de manera simple nos descalifican sin que se conozca la mala administración de Demos.

– La empresa utilizó tácticas patronales que ha denunciado y criticado en las páginas del diario para tratar de romper nuestra huelga, incluso llamar granaderos e interponer denuncia de hechos ante el Ministerio Público.

– NUNCA secuestramos ni privamos de la libertad al grupo de directivos y empleados que por decisión propia no abandonaron el edificio cuando estalló la huelga. No eran 100 como alegaron, los videos demuestran que el sábado a mediodía salieron aproximadamente 58 personas y otra decena permaneció en las instalaciones. Eran principalmente directivos, reporteros – accionistas, personal de confianza y administrativos que han sido contratados por la gerente Tania Olmos en los últimos 2 años.

– La Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) determinó que nuestra huelga es ilegal e inexistente y en sus alegatos sostuvo que no cumplimos con el 60 por ciento del padrón de los sindicalizados, pero para ello tomó en cuenta un PADRÓN VIEJO que contaba con 50 trabajadores más que ya renunciaron, fueron despedidos o se jubilaron. El padrón actual es de 216 trabajadores, de los cuales 203 votaron y de ellos 133 lo hicieron a favor de la huelga, es decir 61.57 por ciento de los sindicalizados.

– La JLCA actuó con dolo contra el Sitrajor porque a lo largo de 6 meses no citó ni notificó en varas ocasiones a la empresa sobre nuestro emplazamiento a huelga. Para muestra basta un botón: tan sólo el domingo, después de casi 8 horas de permanecer en la JLCA se nos dijo que la resolución no saldría ese día, pero terminaron notificándonos a medianoche, a tiempo para que los directivos, casualmente, incluyeran el resultado en su edición de hoy lunes.

– Los sueldos, salarios y prestaciones de los trabajadores sindicalizados representan sólo 44.4 por ciento de los costos de operación y no el 95 por ciento, como sostiene la empresa. Además, Demos extendió el pago de prestaciones sindicales a directivos y personal de confianza, con lo que se elevó más el gasto en nómina en todos estos años. Sólo por salarios, hay directivos de La Jornada que ganan 47 mil 905 pesos al mes sin contar prestaciones, bonos de publicidad y otras compensaciones que reciben.

– La empresa nos acusa de CERRAZÓN. Nada más falso. A lo largo de la historia del diario y sindicato, los jornaleros han cedido más de una vez sus prestaciones para que la empresa se capitalice. Durante 14 meses, entre 2015 y 2016, el Sitrajor aceptó la reducción del 27 por ciento de las prestaciones. En el actual conflicto laboral y durante los pasados seis meses, hicimos a Demos por lo menos cinco ofrecimientos en proporciones que van del 20 al 40 por ciento de las prestaciones y que representarían un ahorro de entre 21 y 30 millones de pesos al año. No aceptaron ni siquiera negociar alguno.

REITERAMOS: No somos delincuentes y estallamos en huelga porque creemos en este proyecto que nació hace 32 años, con la misión de darle voz a los que, como nosotros, defienden sus derechos, y queremos que tenga la viabilidad financiera que requiere, se modernice y se convierta en la plataforma informativa incluyente que no debe perder el país, pero no A COSTA de los trabajadores.

En la huelga participaron trabajadores de intendencia, de mantenimiento, recepcionistas, administrativos, de sistemas, auxiliares de redacción, de Internet, editores, redactores, fotógrafos, reporteros, todos los que de una forma u otra trabajamos con orgullo para que cada día salga La Jornada, una Jornada digna, fiel a sus principios que no hace distinciones entre los “periodistas” y el resto de los trabajadores porque, desde dentro, siempre tratamos de cumplir con el lema “UN PERIÓDICO DE IGUALES”.

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