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VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- Indígenas chol decidieron conformar su grupo de autodefensa en la sierra del municipio de Macuspana, hartos de la delincuencia que azota sus comunidades.

Con rifles y escopetas, los indígenas aparecieron en la comunidad de Buenavista, donde se ubica la planta cementera de Apasco. Ahí colocaron un retén y revisaron vehículos “sospechosos” de ser conducidos por delincuentes que asolan la zona.

Los inconformes informaron que tiene cuatro meses de haberse constituido en grupos de autodefensas y operan en otras comunidades como Melchor Ocampo, Chivalito y Zopo, todas de la sierra del municipio de Macuspana, para proteger sus bienes, tierras y seguridad de sus familias.

También manifestaron que ante el “total abandono” en que los mantiene el gobierno municipal, encabezado por el alcalde priista José Eduardo Cuco Rovirosa, decidieron tomar las armas para defenderse y no las dejarán hasta “acabar” con la delincuencia.

Cuco Rovirosa es el mismo edil que en septiembre del año pasado, en la ceremonia del Grito de Independencia, desde el balcón del palacio municipal se echó vivas a sí mismo junto a los héroes nacionales.

Asumió la presidencia municipal, por segunda vez, en enero de 2016 y desde principios de este año mantiene duro enfrentamiento con siete de 14 regidores del ayuntamiento que se niegan a firmar las cuentas públicas, por estar “saqueando” Macuspana.

Una de las más críticas es la regidora Guadalupe González Villalobos, militante del PRI, el partido al que pertenece Cuco Rovirosa.

La semana pasada acusó que el alcalde y su esposa Cristhel Hernández se otorgan jugosos “bonos de desempeño”, mientras los robos, asesinatos y secuestros se disparan en el municipio.

La regidora comparó que mientras para Atención Ciudadana Rovirosa destinó 37 mil 700 pesos para seis meses de gastos de operación, para el DIF que encabeza su esposa Cristhel Hernández le asignó un millón 358 mil pesos, tan sólo para el mes de mayo, de los cuales un millón 162 mil 826 pesos fueron para “bonos de desempeño”, quedando “la ridícula” suma de 196 mil pesos para gastos de operación.

Para el mes siguiente, junio, el alcalde asignó al DIF municipal un millón 91 mil 528 pesos, de los que 967 mil 714 pesos fueron para “bonos de desempeño” y únicamente 123 mil 814 pesos para gastos de operación.

Los mismo pasa, acusó González Villalobos, con los recursos para operación de la presidencia municipal, ya que, de 472 mil 579 pesos autoasignados por el alcalde, 461 mil 322 pesos fueron para “bonos de desempeño” y únicamente 11 mil 256 pesos para gastos de operación.

“Este señor está saqueando Macuspana, es irresponsable lo que está haciendo el alcalde, cuando nosotros solicitamos al programador que nos pase y nos diga qué está pasando con esos bonos de compensación tan elevados, nos dice que es facultad del presidente y el presidente se ríe de nosotros”, denunció la regidora priista.

Los siete regidores disidentes han repudiado también que mientras las patrullas policíacas se encuentran hechas “chatarras” e inmovilizadas por falta de recursos, el alcalde haya pavimentado dos calles a las que puso el nombre de su esposa Cristhel Hernández de Rovirosa y de su hijo José Eduardo Rovirosa Hernández.

Cuco Rovirosa replicó y “aclaró” que las calles llevan el nombre de su esposa e hijo desde hace 13 años, justo cuando ocupó por primera vez la alcaldía de Macuspana.

Y que otra calle lleva su propio nombre, pero en la Villa Tepetitán, donde nació el edil priista.

El pasado mes de abril, su hija Lilia Rovirosa Vivas, de un primer matrimonio, fue exhibida presumiendo en las redes sociales lujosos viajes por todo el mundo, principalmente Europa, Asia y Estados Unidos.

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