Un hombre homosexual que vive en Morelia, Michoacán, denunció este fin de semana que fue víctima del abuso policial en la entidad. De acuerdo con el hombre, un grupo de elementos de seguridad lo golpearon, torturaron e insultaron con motivo de su orientación sexual; asimismo, intentaron incriminarlo en un crimen.

Erick Moya es un joven homosexual egresado de la Facultad de Letras de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo que dedica su vida a escribir poesía y textos homoeróticos. Como parte de un proyecto literario en el que escribe sobre lugares de encuentros entre hombres homosexuales, Moya acude a estos sitios para investigar sobre las dinámicas de relaciones y también para establecer amistades.

Este domingo 26 de octubre acudió a Las Escaleras de Santa María, una zona de la ciudad muy popular entre los hombres homosexuales, debido a que es utilizada como un lugar de encuentro. Moya se encontró con un conocido, mismo con el que comenzó a platicar, luego se unió un tercer amigo y continuaron con su convivencia.

Según narró Moya, poco tiempo después fueron detenidos y golpeados por un grupo de policías. Pese a que en la zona es común que se establezcan relaciones sexuales, él y sus compañeros no estaban practicando ninguna actividad sexual, por lo que no existía razón para que los elementos los detuvieran, sino que éstos hicieron la aprehensión al asumir su orientación sexual.

“De pronto un policía nos echó las luces con su lámpara. Tratamos de alejarnos pero segundos después ya había otros cinco o seis policías corriendo detrás de nosotros pidiéndonos que no escapáramos. Como no estábamos haciendo nada ilegal, nos detuvimos, dispuestos a que nos revisaran o interrogaran”, apuntó Moya.

“Nos golpearon. Nos separaron y entre dos policías me insultaban diciéndome puto y joto, a lo cual yo decía que no había problema con eso, que yo no tenía problema. Al perecer ellos sí… Me golpearon los genitales repetidas veces. Uno me escupió y me dijo: ‘por eso el odio, por orgullosos y enfermos’”,  declaró el joven, quien afirma que los policías lo golpeaban mientras lo instaban a ser un “verdadero macho”.

Los actos de violencia se agudizaron cuando después de los tres jóvenes se negaran a caer en las extorsiones de los policías, pues los elementos de seguridad intentaron incriminarlos en una violación; no obstante, Erick y los otros hombres enfatizaron en su homosexualidad y les hicieron ver que era una acusación ridícula.

“Nos preguntaron dónde teníamos a la muchacha, y yo les pregunté que cuál muchacha. Su respuesta fue un ‘hijos de su puta madre… Si no nos dicen dónde está la muchacha que violaron, no la van a librar, nos los vamos a llevar al Ministerio Público’”, relató el joven.

Además agregó: “Nos tiraron en un lugar alejado del barullo de la ciudad. Me quitaron mis cosas: celular, INE, tarjeta del banco y partes de mí, de mi cuerpo, de mi dignidad, de mi seguridad, mucho se llevaron esta noche”.

Después de lo acontecido, Erick Moya acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Michoacán para interponer una queja en contra de quien resulte responsable de las agresiones cometidas en su contra y de sus compañeros.

Imagen tomada de Reves Online.

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