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Por Horacio Villegas

Desde el día de ayer jueves 30 de noviembre, se presentó el fenómeno popular de la organización y resistencia en barrios de la capital y a nivel nacional. Esta iniciativa de organizar trincheras barriales, viene a darle más vigor a la lucha que se ha emprendido contra la reelección de Juan Orlando Hernández (JOH) y la intentona de fraude en estas elecciones generales en el país.

Las experiencias de movilización que se tuvieron en las marchas de las antorchas en el año 2015, no dan pauta esta vez para poder darle prolongación a la resistencia popular. No podemos cederles protagonismo a los supuestos líderes acomodados del movimiento “indignado”, hoy, la situación exige otras formas de hacerle presión a este gobierno corrupto de los nacionalistas: que las gentes todas, que componen cada barrio y colonia del país, logren imponerse ante cualquier amenaza policial o militar.

Es necesario mantener los reductos de lucha que han ido surgiendo estratégicamente en estas células barriales. Y lo que es de suma importancia ahora: tomas piquetes de bulevares, para que de una vez por todas apresuremos el PARO CÍVICO NACIONAL. Debemos hacerle entender a los líderes de la Oposición Contra la Dictadura, que el paso a dar en este momento es la toma indefinida de los bulevares, y la paralización completa del país; para así, con todo el clamor popular en plenitud, llamar a una ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE.

Hoy se juntan varias de las experiencias de resistencia popular que pasaron y están latentes en nuestra memoria: la lucha en las calles contra el golpe de Estado en el 2009, la inconclusa lucha contra la corrupción en el 2015 y hoy, la nueva lucha alimentada por toda la impotencia e indignación acumulada en estos años, que estalló finalmente, con el fraude electoral y la pretendida e ilegal reelección de JOH.

 

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