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El estallido de la movilización del pueblo hondureño contra el descarado fraude electoral y la represión del gobierno conmueve a amplias masas de México y nuestro continente. Vemos hoy en Honduras, como tantas veces en la historia de las revoluciones, a un régimen capitalista semicolonial corrupto a punto de colapsar. Vemos como se fracturan la cadena de mandos de las tropas represoras –hasta ayer sanguinarias y asesinas– al enfrentar a las heroicas masas en lucha. Vemos a los soldados confraternizar con los manifestantes del pueblo pobre y plegarse a sus demandas. Vemos también a las instituciones del imperialismo, como la OEA, “dándole aire” al actual presidente José Orlando Hernández, JOH, para que negocie con la oposición burguesa de turno que se alzó con el triunfo electoral.

Sabemos que esa oposición no merece ninguna confianza para dirigir la lucha, pues teme más a la insurrección popular inminente que al escandaloso fraude de JOH. Pero como sucede en todos los procesos revolucionarios, hoy en Honduras, las clases dominantes no tienen mucho margen para maniobrar, engañar y traicionar, porque son las masas en las calles las que intervienen en las decisiones políticas. Además, en la memoria popular está presente la experiencia lamentable del 2009 con la vergonzosa capitulación del ex presidente Mel Zelaya, cuando una insurrección enfrentó el golpe de estado contra él.

Honduras 2017 – México 2018

Todos estos acontecimientos hondureños nos sirven para reflexionar sobre lo que sucede aquí y lo que se viene. Son amplios los sectores de trabajadores y otros explotados y oprimidos que tienen expectativas de cambio por la vía de las elecciones presidenciales. Una significativa porción del pueblo cree que la alternativa al odiado régimen del “Pacto contra México” es el reformismo de AMLO y Morena. Por otra parte, cada vez más amplias franjas activas de la juventud y pueblo oprimido son atraídas por la postulación independiente de Marichuy, una mujer indígena, luchadora de Jalisco.

Sabemos que ese terreno electoral es ajeno y hostil a las masas. Sabemos que ese es el mecanismo de la falsa “democracia” de los dueños del dinero grande y sus instituciones amañadas como el INE. Ya vemos que a una mujer indígena se le exigen más 800 mil firmas para ser registrada como candidata. ¡Mientras que al “extrapartidario” y gerente del capital financiero multinacional, José Meade, que de servir a esos capitales en el gobierno de Zedillo del PRI, pasó por dos gobiernos del PAN y saltó de nuevo a servirlos en el de Peña Nieto, lo proclaman candidato en Los Pinos y punto.

Sabemos todos, por experiencia reiterada: en 1988 con Cárdenas, en 2006 con AMLO y este año en el Edomex con Delfina, que la “mafia en el poder” intentará repetir y superar en cantidad y calidad el fraude hondureño. Y hemos visto, también reiteradamente, que quienes se dijeron triunfadores en los votos, luego de algunas expresiones indignadas, aceptaron mansamente los resultados de la mafia del poder y se limitaron a buscar que se “haga justicia” a través de las instituciones del poder mafioso.

Las corporaciones extranjeras que mandan en este país, temen que sus repudiadas instituciones “democráticas” sean capaces de contener el inmenso odio contenido en las masas agraviadas, aunque éstas depositen sus esperanzas en licenciados bien portados con el gran capital y sus “instituciones”. Las clases dominantes ya han visto con el gasolinazo de enero de 2017 de lo que es capaz el pueblo mexicano movilizado. Por eso impulsan la ley de Seguridad Interior, un intento de dar a las fuerzas armadas más poder “legal” para apagar un posible incendio social, provocado por la aceleración del saqueo al pueblo antes de las elecciones. Y más aún, si la enorme indignación popular no se drena en las casillas controladas por el INE durante las mismas o después. El temor del imperialismo y sus socios locales es que si el experimento de Honduras termina en una insurrección que derroque a JOH, se les dificulte un “fraude pactado” aquí.     

Por eso no nos sorprende que ante la gigantesca rebelión hondureña, que se encamina hacia una insurrección, los referentes mexicanos del “cambio”, la “esperanza”, que  se dicen abanderados de los oprimidos estén calladitos y pasivos. No nos sorprende que, ni ellos ni sus sindicalistas amigos, hasta ahora no hayan llamado a los trabajadores, a los campesinos pobres, a los indígenas, a los estudiantes y al pueblo explotado a salir a las calles y demostrar que somos solidarios con el pueblo de Honduras y alentamos su insurrección para derrotar a JOH.

El pueblo de Honduras marca el camino para combatir los fraudes, la represión y a las corporaciones

Llamamos a los trabajadores a expresar su solidaridad con el pueblo de Honduras y repudiar al asesino JOH. Llamamos a exigir a las dirigencias de Morena, del CNI y el EZLN para que convoquen amplia y unitariamente a movilizarse. A todas las centrales y sindicatos democráticos, a que se repudien activamente al fraude de JOH. Qué se sepa quién quiere de verdad tirar al basurero de la historia a los JOH de México: EPN, Meade, Mancera y a toda la banda de gobernadores, senadores y diputados corruptos sirvientes de la entrega y el saqueo. Qué se sepa quién se pone al frente de señalar que aquí estamos listos para enfrentar al régimen capitalista neocolonial mexicano y generar un verdadero Cambio Social para reconquistar la Independencia Nacional.                         

 MEXICO 6 DE DICIEMBRE DE 2017

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