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La empresa canadiense Torex Gold Resources, ubicada en Cocula, Guerrero, está generando una grave, riesgosa e inhumana contaminación por las descargas de desechos químicos que utiliza para la explotación de oro y plata, los cuales son vertidos en el río Mezcala y la presa hidroeléctrica El Caracol, que llega al Balsas.

Trabajadores de la mina la Media Luna –que pertenece a esta empresa–, la cual se encuentra en paro, y comisarios ejidales de la zona del Nuevo Balsas indicaron que es altamente peligrosa para pobladores y ecosistemas la saturación de desechos en la presa y otros afluentes.

Esta situación se suma al conflicto laboral de Torex Gold Resources con mineros, porque el consorcio no respeta la libertad sindical de los empleados. Quiere imponer un sindicato de protección de la Confederación de Trabajadores de México, pese a que la mayoría determinó afiliarse al sindicato nacional minero.

En entrevista en Ciudad de México, señalaron que la comunidad de Cocula está conformada por cerca de 700 habitantes, de los cuales 80 por ciento se dedica a la pesca de mojarra y tilapia, actividad que se verá aniquilada si Torex Gold continúa arrojando sus desechos a la hidroeléctrica. Además, está poniendo en riesgo la salud de la población, el abasto de agua y la sustentabilidad de los sistemas ecológicos de la región.

Aseguraron que tienen pruebas de la contaminación que está provocando el consorcio, el cual está comprando a las autoridades, ya que mensualmente entrega entre 150 mil y 200 mil pesos al ayuntamiento para poder operar. Por ello demandan que se realicen estudios independientes sobre el impacto ambiental que está generando Torex Gold.

Según afirmaron, el agua de la hidroeléctrica presenta contaminantes químicos 200 por ciento arriba de los límites permisibles. Ello, por los desechos que la compañía arroja a los cuerpos de agua, lo que está provocando graves enfermedades a los habitantes, sobre todo en aparato digestivo, piel y vías respiratorias.

Adicionalmente, se ha documentado un descenso de la población de peces y se están muriendo flora y fauna de la zona.

Puntualizaron que gran parte de los trabajadores vienen de otros estados, como Sonora, Sinaloa y Chihuahua. Algunos son de Nuevo Balsas y El Limón, los cuales se mantienen en paro en demanda de libertad sindical.

Denunciaron que, para extraer minerales, la empresa utiliza el procedimiento de lixiviación por cianuro, cuyos remanentes son descargados directamente y de manera impune en el Balsas. Además lleva a cabo explosiones para extraer de la montaña el mineral, y las piedras que caen sobre los cuerpos de agua están desviando cauces importantes.

La empresa, lejos de ser un detonante económico para la región, ha incumplido compromisos con las comunidades. Aplica un tratamiento de aguas residuales que está afectando irreversiblemente el ecosistema.

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