Por Juan Giglio

Las luchas están explotando en Irán, pegándole duro a un gobierno, que para cumplir los compromisos asumidos con el imperialismo en el denominado “Pacto 5 más 1”, debe ajustar y reprimir a los de abajo. El pueblo iraní, que es el menos religioso y más izquierdista de la región, empezó a moverse, lo cual es una buena noticia para la Revolución.

De ser así, esta oleada de conflictos sería la continuación, nunca interrumpida, del proceso revolucionario iniciado con la “Primavera Árabe” que volteó a varias dictaduras, permitió el surgimiento de organismos de poder obrero y popular – en Siria y Rojava – y amenaza con transformarse en una gran “Primavera Persa”.

Según indica el sitio Firat New – ANF – ligado a la resistencia kurda, “infinidad de protestas están teniendo lugar en muchas provincias de Irán y Rojhilat – la región kurdo iraní – contra la pobreza y las políticas represivas del régimen”. “El pueblo está en las calles, incluso en Teherán, gritando basta de dictadura”.

Los manifestantes entonan distintos slogans, como “No tengamos miedo… estamos juntos” o “Muerte a la dictadura”, en todo tipo de acciones que están desarrollándose en Kermanshah, Shari Kurd, Tehran, Hamadan, Isfahan, Yasuj, Mashhad, Karaj, Jajrud, Bajnurd, Rafsanjan y otras provincias de todo el país. 

Firat News dice además, que “Un gran número de estudiantes se movilizaron en la Universidad de Teherán, enfrentándose a la policía…” en el marco de un proceso que “explotó en Mashhad, la ciudad natal del líder Al Xamaney”. Mientras tanto, en Isfahan, una de las provincias más ricas, se han sumado a las marchas muchas mujeres. 

En estos momentos se repiten los llamados a la movilización en Tehran, Hashtgerd, Amol, Shiraz, Karaj, Tabriz, Kerman, Weramîn, Mashhed, Simnan, Abhar, Rafsanjan, Parand, Vidar, Rasht, Qashan, Najafabad, Golpayegan, Qom, Bahshahr, Kashmar, Erdebîl, Dezful, Sawe, Yasuj, Qaimshahr e Isfahan, además de regiones de mayoría baluchi o árabe.

En varios de estos lugares se están produciendo enfrentamientos entre las masas – que levantan barricadas – y las fuerzas represivas, que han detenido a cientos de personas, muchas de las cuales sostenían carteles que decían “Olviden a Bashar, acuérdense de nosotros”, haciendo referencia al enorme presupuesto destinado a la guerra de Siria.

Desde Convergencia Socialista nos solidarizamos con el sufrido pueblo iraní, apostando que las luchas contra el gobierno y sus planes al servicio de la política de defensa del statu quo imperialista de Medio Oriente, tengan una perspectiva obrera y socialista, que es la única capaz de resolver las demandas elementales del movimiento de masas.

Los trabajadores y el pueblo deben derrotar al gobierno de los ayatollahs para empezar a construir un gobierno propio, asentado en sus organismos democráticos, en el marco de una Federación de Estados o Regiones Autónomas de carácter Socialista en todo Medio Oriente.

Los compañeros del SEP – Partido Socialista de los Trabajadores de Turquía – nos acaban de enviar una declaración emitida por la Tendencia Marxista Revolucionaria de Irán con respecto a las grandes movilizaciones que están ocurriendo en ese país, amenazando con repetir la Revolución de 1979, transformando el proceso abierto con la Primavera Árabe en Primavera Persa:
Continuando las protestas que están sucediendo en diversas ciudades de Irán, este 30 de diciembre se realizó una manifestación mucho más grande que las anteriores en Teherán. Los revolucionarios impulsamos la participación del activismo obrero y juvenil, que teniendo en cuenta las cuestiones de seguridad, las demandas específicas de la población y su nivel de conciencia, debe plantearse el objetivo de derrocar al régimen para establecer un estado de los trabajadores.
La experiencia de la Revolución de Febrero de 1979, que culminó con el derrocamiento del sistema capitalista imperial, mostró que sólo la Huelga General de los trabajadores, y especialmente la de quienes trabajan en la Compañía Petrolera Nnacional, fue capaz de garantizar el derrocamiento del gobierno del Sha de Irán, Reza Pahlevi.
El cierre de las válvulas de petróleo le quebró la espalda al sistema capitalista, permitiendo que las manifestaciones masivas terminaran con el gobierno del Sha. Los revolucionarios debemos intervenir en las movilizaciones haciendo eje en la necesidad de vincular las protestas callejeras con la Huelga General.  Esta es la gran diferencia que tenemos con los burgueses de distintos matices, que quieren derrocar al régimen pero pretenden mantener el actual sistema capitalista. ¡Nuestro objetivo no es ese, sino el de acabar con el Estado Capitalista y establecer un Estado de los Obreros!
Para avanzar en ese sentido, hay que construir órganos o células vecinales clandestinas que sirvan para garantizar la continuidad de las protestas y asuman el papel de organizar lo que siga después. Estos organismos tienen que sentir el pulso de las luchas callejeras y ponerse en contacto con los trabajadores de vanguardia para asumir el papel de coordinador de las movilizaciones con las huelgas. ¡Hay que crear y expandir estas células obreras clandestinas en las fábricas y barrios!
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