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Por Gabriel Black

El domingo pasado, un grupo de periódicos, en colaboración con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, siglas en inglés), comenzó a publicar documentos filtrados de un bufete de abogados y varias compañías que se especializan en ayudar a las gigantes corporaciones en individuos súper ricos a evitar el pago de impuestos.

Los documentos de los “paraísos fiscales”, conocido como los “Paradise Papers”, son una colección de 13,4 millones de documentos electrónicos que originalmente se filtraron al periódico alemán Süddeutsche Zeitung.

Muchos de los documentos provienen de un bufete de abogados llamado Appleby que emplea una red de abogados que establecieron sociedades ficticias en las Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Guernsey, Isla de Man, Jersey y otros paraísos fiscales para proteger la riqueza de sus poderosos clientes ricos. Otros documentos se originaron de los proveedores de servicios corporativos Estera y Asiaciti Trust, así como de los registros comerciales en 19 paraísos fiscales que muestran que las compañías ficticias solían evitar los impuestos.

Los Paradise Papers se publican un año y medio después de que los “Papeles de Panamá” revelaran millones de archivos del bufete de abogados Mossack Fonseca, que al igual que Appleby, ocultaba y almacenaba las fortunas de los ultra ricos en islas fiscales a través del Atlántico.

Los documentos implican a varias de las corporaciones más grandes del mundo en el uso de cuentas extraterritoriales con el fin de ocultar el dinero de los impuestos. Apple, Facebook, Uber, Nike, Walmart, Allianz, Siemens, McDonald’s, Yahoo!, y Allergan son algunas de las principales corporaciones en la lista.

Los documentos también revelan cómo una variedad de individuos extremadamente ricos, políticos, empresarios y celebridades, han utilizado los servicios de Appleby para ocultar su riqueza en el extranjero. La reina de Inglaterra, el secretario de Comercio de los Estados Unidos Wilbur Ross, el asesor del primer ministro canadiense Justin Trudeau, Stephen Bronfman, la reina de Jordania, y cientos de ejecutivos corporativos de todo el mundo están vinculados a las filtraciones.

The Boston Consulting Group calcula que al menos US$ 10 billones están almacenados en cuentas bancarias extraterritoriales, evitando impuestos. Un estudio del experto en desigualdad, Gabriel Zucman, concluyó en mayo que, en promedio, al menos una cuarta parte de la riqueza de las personas de muy alto valor neto se almacenaba en el extranjero en paraísos fiscales.

A continuación se encuentran algunos de los hallazgos recientemente revelados:

* Tras el escrutinio del uso de Apple de Irlanda como paraíso fiscal en 2014, Apple utilizó los servicios de Appleby para transferir grandes sumas de su riqueza extraterritorial a Jersey, un paraíso fiscal en las Islas Británicas.

Appleby enfatizó a sus empleados que deben ser “extremadamente sensible con respecto a la publicidad” en relación al gigante Apple, asegurándose de que no se corra la voz de lo que Apple estaba haciendo. Los documentos muestran que dos de los subsidios irlandeses de Apple fueron transferidos a Jersey; sin embargo, uno misteriosamente desapareció. The Guardian sugiere que esto pudo deberse a que un subsidio se apodera del otro.

En 2016, se informó que Apple tenía US$ 181 mil millones almacenados fuera de los EE. UU., a pesar de que la gran mayoría de sus operaciones ocurrían dentro de los EE. UU. Desde 2014, Apple ha obtenido US$ 122 mil millones en ganancias fuera de los Estados Unidos, pero eso solo ha sido cotizado a una tasa de 5,4 por ciento, según The Guardian .

* Glencore, la mayor empresa comercializadora de productos básicos del mundo, utilizó sus tenencias en el extranjero para prestar en secreto millones de dólares a un multimillonario israelí que presionó políticamente a la República Democrática del Congo (RDC) para otorgarle derechos de explotación minera en el Congo. El préstamo era en realidad un gran soborno que solo debía repagarse si Glencore no recibía los derechos de explotación.

El multimillonario israelí en cuestión, Dan Gertler, ha sido citado por la ONU y el Departamento de Justicia de Estados Unidos por sobornar a funcionarios de la RDC con enormes sumas de dinero, principalmente para comprar armas, a cambio de otorgarle derechos minerales esenciales en este país geológicamente rico.

* Los documentos registran cómo varios miembros de la Administración Trump usan paraísos fiscales en el extranjero.

El antiguo banco de Steven Mnuchin, CIT Bank, explotó paraísos fiscales en el extranjero para vender aviones privados a los ultra-ricos.

Rex Tillerson es nombrado director de Marib Upstream Services Company, cuya sede nominal se encuentra en las Bermudas. En realidad, fue utilizado por ExxonMobil para evadir impuestos sobre su empresa de gas natural de US$ 5 mil millones en Yemen. Más tarde, Yemen nacionalizó la operación, lo que llevó al propietario de la firma, Ray Hunt, un amigo cercano de Tillerson, a demandar al país, sin éxito, en un tribunal internacional. Esto ocurrió antes del estallido de la guerra liderada por Arabia Saudita respaldada por Estados Unidos contra el país en 2015.

Gary Cohn, el principal asesor económico de Trump, se muestra en los documentos como el jefe de 22 entidades diferentes en Bermuda, todos los escondites fuera de los EE.UU. de Goldman Sachs que el banco usó para evitar impuestos. Randal Quarles, supervisor de la Reserva Federal, lideró la inversión de 500 millones de dólares en una compañía offshore (fuera del país) que Estados Unidos está investigando por evasión de impuestos.

El multimillonario Carl Icahn, ex asesor del presidente Trump en regulaciones financieras, posee una compañía minera de US$ 250 millones cuyas operaciones están en Brasil pero está registrada en la Isla de Man, Luxemburgo y Malta, en un esquema complicado que le permite evitar impuestos.

* La propiedad de la reina de Inglaterra depositó millones de dólares en un fondo de las Islas Caimán. Parte de ese fondo se destinó a un minorista, BrightHouse, que ha sido citado por explotar a familias pobres a través de su plan de renta con opción a compra.

Los documentos también muestran cómo un “lobby” para empresas extraterritoriales, el Foro de Centros Financieros Internacionales, trabajó furiosamente para evitar cambios en las leyes del Reino Unido que tomarían medidas enérgicas contra sus paraísos fiscales. Se jactó de tener una “penetración excelente” en su acceso e influencia sobre los miembros más importantes del gobierno del Reino Unido.

* Más de 100 universidades reconocidas a nivel mundial, incluyendo Oxford, Cambridge, Princeton, Columbia, Stanford y la Universidad de Pensilvania usan paraísos fiscales en el exterior para estacionar grandes montos de sus donaciones, cuyo valor total supera los US$ 500 mil millones.

Los “Paradise Papers” expone aún más lo que ya es bien conocido: los ultra ricos, que literalmente poseen el mundo, tienen un conjunto de reglas y leyes que son completamente diferentes de las que enfrenta la gran mayoría de la población. Mientras que las personas trabajadoras de todo el mundo luchan por sobrevivir cada día y se estremecen cuando se les pide que entreguen unos pocos miles de dólares en impuestos al gobierno cada año, los ultra-ricos manipulan para evitar el pago de cualquier impuesto sobre enormes inimaginables sumas.

El sistema impositivo global está manipulado no simplemente a favor de los pudientes o incluso de los ricos. Por el contrario, se ejecuta para los individuos ultra-ricos cuyo patrimonio neto se eleva mucho más allá de 10 o incluso 100 millones de dólares.

De hecho, mientras billones de dólares son escondidos fuera del alcance de los impuestos, la clase gobernante de los Estados Unidos tiene la audacia de debatir si rebajar aún más los impuestos ya nominales sobre los ultra ricos. Si bien a los trabajadores en todas partes se les dice que no les queda dinero para programas sociales como salud y jubilación, la realidad es que hay billones de dólares disponibles para tales programas, pero estos recursos se mantienen ocultos, cerrados y fuera de la vista por aquellos que mandan en el mundo.

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