De acuerdo con los medios de comunicación local, Andrea Gómez, una profesora de educación primaria, es considerada el primer caso de una maestra abiertamente transgénero en Colombia. Su historia no ha pasado desapercibida y despertó la inconformidad de los padres y madres de familia del colegio en el que daría clases.

“No estoy de acuerdo con que ese profesor enseñara ahí. Yo fui la primera que me opuse porque si ese señor andaba con problemas de amenaza pone en riesgo a los niños. Además, cómo se le ocurre un profesor de esos enseñándole a menores de edad”, manifestó Rubiera García, abuela de dos niñas del colegio.

La mujer, de 58 años de edad y 24 años de experiencia en la docencia, detalló que el pasado 19 de enero fue objeto de un acto de violencia. Mientras Andrea se dirigía a su casa después de dar clases en el municipio Vallecaucano, una persona la abordó con un “Ey, profe”; al darse vuelta, el hombre que la interpeló le apuntó con un arma para después dispararle al grito de “¡maricón!”.

Gómez salió ilesa del atetado, pero fue reubicada en el colegio La Inmaculada en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca. La Secretaría de Educación la seleccionó para cubrir la incapacidad de una profesora. Allí se encargaría de impartir clase de literatura a niños de quinto grado de primaria.

Andreá, quien en 2015 inició su transición de género y por temor a ser objeto de discriminación decide vestir de forma andrógina o neutra, denunció el  acoso del que fue objeto por parte de madres y padres de familia del colegio, quienes exigieron a las autoridades el cese de la profesora por representar una mal ejemplo para sus hijos, ya que los tenía “muy confundidos y traumatizados”.

Cerca de 19 padres y madres de familia se reunieron en la oficina del rector para firmar una carta dirigida a la Secretaría de Educación en la que pedían la destitución de la mujer argumentando que la maestra había dado detalles sobre su posible cirugía de reasignación sexual a los niños.

Asimismo, el rector de la escuela asegura que cuando conoció a la maestra, ella dijo que se presentaría a clases como hombre y se quitaría sus prendas femeninas, algo que no cumplió.

“Mi nombre es Andrea y no Andrés como pretendía el señor rector que yo me presentara a los estudiantes. También, quería que yo me despojara de mis aretes y no me maquillara las uñas, cuando yo durante 55 años luché para llegar a esto”, detalló Andrea sobre las declaraciones del rector.

Wilinton Rodríguez, secretario de Educación municipal, señaló que con el fin de responder a las demandas de los padres, preservar el derecho a la educación de los estudiantes y evitar agresiones contra la docente, se tomó la decisión de enviar a otra profesora para que desempeñara el trabajo.

Con información de El Espectador. Imagen tomada da La FM.

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