Antes de que los franceses e ingleses colonizaran el territorio y la espiritualidad de las culturas nativas de Estados Unidos y Canadá, algunos de estos pueblos reconocían una variedad de hasta cinco géneros, uno de estos eran las personas denominadas Dos Espíritus, quienes fueron perseguidas por los invasores debido a que eran consideradas “sodomitas”. En la actualidad la población indígena de estos países ha luchado para que este género sea reconocido como parte de su cultura.

ANTES DE LA CONQUISTA

Muchos pueblos nativos americanos concentraban el valor de las personas en sus dones espirituales, pues creían que todo lo que existe proviene del mundo de los espíritus. Bajo esta cosmogonía, dicho pueblos consideran a las personas transgénero y andróginas como doblemente bendecidas, ya que piensan que éstas tienen un espíritu de mujer y uno de hombre, y se les honra por dotar de dos espiritualidades a un cuerpo.

El hecho de que una persona estuviese dotada de ambas espiritualidades le otorgaba diversas posibilidades para desenvolverse dentro de sus tribus. Las personas de dos espíritus realizaban tareas espirituales como brujería, eran narradoras de historias orales, oficiaban rituales, eran cazadoras, guerreras, artesanas y bailarinas. También eran cuidadoras de personas mayores, enfermos y con frecuencia fueron figuras maternas y paternas de niños sin hogar.

La variedad lingüística de cada cultura hacía que estas personas fuesen nombradas de diferente manera. Para el pueblo Navajo eran nádleehí (“uno que se transformó”); para los Lakota eran winkté (nombre que se da a los hombres que se comportan como mujeres y viceversa); el pueblo Cheyenne usa hemaneh (“mitad hombre, mitad mujer”); y el pueblo Ojibwe utilizó la palabra niizh manidoowag que literalmente significa dos espíritus.

Algunas fuentes documentales destacan que la mayoría de los pueblos originarios celebraban la existencia de los Dos Espíritus, sobre todo los pueblos de las planicies, los grandes lagos, el suroeste y California. Sin embargo, las investigaciones también destacan que existían tribus que reaccionaban de forma negativa ante este tipo de manifestación, pues las trataban con burlas y desanimaban a las infancias que asumían un papel de dos espíritus.

LA INVASIÓN

Cuando los europeos llegaron al norte de américa conocieron una nueva geografía, nuevos animales, plantas y personas. De todas las formas de vida entre los pueblos originarios, fueron las personas Dos Espíritus quienes vivieron el inicio del genocidio y la persecución por parte de los invasores.

Antes del siglo XX los franceses utilizaban el término “berdache” para referirse a las personas Dos Espíritus, este vocablo francés tiene relación con una palabra persa que significa “amigo íntimo de sexo masculino”, y era utilizada debido a que hombres de dos espíritus tendían a casarse o mantener relaciones sexuales con hombres, asimismo las mujeres de dos espíritus se casaban o tenían sexo con mujeres.

George Catlin, un artista estadounidense de esa época dijo “esta tradición (Dos Espíritus) debe ser erradicada antes de que llegue a los libros de historia”.

Conforme los europeos imponían sus leyes matrimoniales y sus tradiciones homófobas, muchos nativos perdieron el amor y respeto que tenían por las personas de Dos Espíritus, por lo que éstas fueron perseguidas y obligadas por misioneros cristianos y por su misma comunidad para cumplir con los roles de género binario.

Algunas personas Dos Espíritus no pudieron encajar en esa norma por lo que optaron por vivir en la clandestinidad o suicidarse.

EL RECONOCIMIENTO

En los años 60 en Estados Unidos se vivió un periodo de avivamiento del orgullo nativo, el movimiento Poder Rojo despertó la conciencia del reconocimiento de los pueblos originarios y la tradición de las personas Dos Espíritus.

En los años 90, activistas indígenas y lesbianas de Estados Unidos y Canadá se unieron para rechazar la palabra “berdache” y se impulsó el término “Two Spirits” para devolver el respeto y el amor a las personas que se identifican de esa manera.

Russell Means, activista por los derechos de los pueblos originarios y cofundador del Movimiento Indígena Americano dijo antes de fallecer: “En mi cultura, tenemos personas que visten medio hombre y mitad mujer. Winkte, los llamamos en nuestro idioma. Si eres wintke, ese es un término honorable y eres un ser humano especial, entre mi nación y toda la gente de las planicies, te consideramos un hijo y estamos orgullosos de lo que eres”.

Con información de Indian Country Today y The Guardian. Imágenes tomada de The Nominous.

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