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Por Ana Loredo

Un icono convertido de la cultura pop y del arte mexicano es Frida Kahlo quien también es un ejemplo de violencia dentro de una relación de pareja.

Frida, pintora reconocida en el extranjero y en el interior de su país, primera mujer miembro del partido comunista mexicano y que gozó y experimentó su sexualidad en una época previa a la liberación sexual, ella mantuvo una relación tortuosa con Diego Rivera, también reconocido pintor mexicano. Él, famoso y rico, ya tenía una posición solida en el mundo del arte cuando conoció a Kahlo.

“Por amor” Frida Kahlo soportó estoica las infidelidades de Diego durante su matrimonio. Una de estas mujeres fue Cristina, la hermana de la pintora y detonante de su divorcio. Pero, ¿Por qué Frida Kahlo sostuvo una relación insana, que duró hasta el día de su muerte, con Diego Rivera?

Desde la desigualdad de género se ha enseñado a la mujer a encontrar en el amor lo que el goce pleno de sus derechos le otorgaría. Un matrimonio ventajoso consistía para una mujer la única oportunidad que tenía a la mano para salir de la pobreza y tener una vida mejor. Por lo tanto, la belleza, la sumisión y la complacencia junto con habilidades culinarias eran factores decisivos en la vida de una fémina y estos se desarrollaban desde su niñez para augurar un buen futuro.

El 17 de septiembre de 1925, Frida sufre un accidente que la marcaría para siempre. Los doctores, hospitales y cirugías, desde aquel día fatal exprimirían su dinero, así como el dolor exprimiría su alma. Con un cuerpo destrozado, sin dinero ni posición, tampoco posibilidades de conseguir un medio de ganarse la vida y pagar las deudas que su accidente le generaba, en ese momento decide volcarse en la pintura… y conoce a Diego. Su matrimonio significó un respiro fuera del agua para su familia, que casi había agotado su dinero para la recuperación de Frida, y para ella misma, pero el costo de la estabilidad económica y protección fue su dignidad y autoestima. Posiblemente Diego nunca empuño su mano contra Frida pero cada infidelidad suponía un golpe emocional y un riesgo a su salud, como el contagio de una ETS, por ejemplo.

Existe un abanico de opciones de violencia más sutiles que un golpe pero que duelen de igual forma. Violencia psicológica, económica y patrimonial son algunas de las más ocurrentes en una relación de pareja. Ella, una pintora emergente, ni siquiera con su seguida popularidad podía costear la vida que sus enfermedades le imponían. Quizá, borracho y febril, él le recordaba que el techo sobre su cabeza era el techo que él compró y el dinero que pagaba sus operaciones era dinero que él ganaba.

Por favor, no seas una Frida en un mundo de Diegos, no te creas la mentira del amor mitificado, esa que te dice que sí quieres la rosa debes soportar los pinchazos de las espinas. El. Amor. No. Duele. Sí duele se trata de una relación de poder disfrazada de amor.

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